Lluvias intensas elevan riesgo de inundaciones urbanas en Biobío y expertos llaman a reforzar planificación - ConceAhora

Lluvias intensas elevan riesgo de inundaciones urbanas en Biobío y expertos llaman a reforzar planificación

Los episodios de precipitaciones intensas y concentradas en pocas horas están comenzando a plantear nuevos desafíos para las ciudades de la Región del Biobío, especialmente en sectores donde los sistemas de drenaje, el crecimiento urbano y la pérdida de vegetación reducen la capacidad del suelo para absorber grandes cantidades de agua.

Eventos recientes, como las inundaciones registradas en el centro de Lota a fines de septiembre y las marejadas que golpearon el borde costero de Penco durante julio, han vuelto a poner la atención sobre la capacidad de las ciudades para enfrentar fenómenos meteorológicos cada vez más intensos.

Lluvias breves pueden generar problemas importantes

Juan Paulo Alarcón, director de la Escuela de Arquitectura de la Universidad Andrés Bello (UNAB), explicó que acumulaciones de entre 15 y 25 milímetros concentradas durante una o dos horas pueden ser suficientes para provocar dificultades en áreas urbanas.

Entre las consecuencias se encuentran anegamientos de calles, saturación de sumideros y aumentos rápidos del caudal en esteros y quebradas.

Suelos saturados tienen menor capacidad de absorción

El problema puede intensificarse cuando el terreno ya contiene altos niveles de humedad o ha perdido parte de su capacidad natural para infiltrar el agua.

Esta situación se vuelve especialmente relevante en zonas afectadas previamente por incendios forestales, donde la pérdida de cobertura vegetal modifica las condiciones del suelo.

A ello se suma la expansión de superficies pavimentadas y el crecimiento de áreas urbanizadas con pocos espacios disponibles para la infiltración natural de las precipitaciones.

Infraestructura de drenaje cumple un papel fundamental

La capacidad de respuesta de una ciudad no depende únicamente de la cantidad de lluvia que se registre.

También influyen el estado y la mantención de sumideros, colectores de aguas lluvias, cauces, canales de evacuación y otros elementos destinados a conducir los escurrimientos.

La vegetación cumple igualmente una función importante, ya que contribuye a disminuir la velocidad con que el agua se desplaza y favorece su absorción en determinados sectores.

El Niño mantiene escenario de mayor inestabilidad

De acuerdo con los antecedentes planteados, el avance del fenómeno de El Niño coincide con los pronósticos que anticipaban precipitaciones relevantes durante meses de primavera.

Aunque Biobío históricamente ha convivido con altos niveles de lluvia, la preocupación se concentra ahora en episodios que descargan grandes cantidades de agua en períodos mucho más breves.

Este cambio puede provocar que precipitaciones que anteriormente eran manejables generen consecuencias mayores en sectores urbanos vulnerables.

Experto apunta a cambios en la planificación territorial

Para Alarcón, enfrentar estos fenómenos no depende solamente de construir nuevas obras o ampliar la infraestructura existente.

El académico plantea que la discusión debe incorporarse de manera permanente en las decisiones relacionadas con crecimiento urbano, manejo de cuencas y adaptación de las ciudades frente a nuevas condiciones climáticas.

«Es necesario asumir estos fenómenos como parte de una política pública permanente de desarrollo territorial y gestión de vulnerabilidades geográficas. En un país expuesto históricamente a múltiples amenazas naturales, la adaptación al cambio climático debe incorporarse de manera transversal a la planificación urbana, la gestión de cuencas y el diseño de nuestras ciudades», enfatiza.

Adaptación aparece como desafío para las ciudades del Biobío

Los recientes eventos ocurridos en Biobío y otras zonas del país refuerzan la necesidad de revisar cómo están preparadas las ciudades frente a lluvias concentradas, inundaciones repentinas y otros fenómenos meteorológicos.

La combinación entre infraestructura de drenaje, planificación urbana, protección de áreas permeables y mantención de cauces aparece así como uno de los principales desafíos para reducir futuros impactos sobre viviendas, calles y espacios públicos.

Foto: Soychile.